INFORMACIÓN TURÍSTICA: VALLADOLIDValladolid. Situada en el centro geográfico de la submeseta norte y núcleo central de Castilla y León. Surcada por el Pisuerga, cuenta con un patrimonio artístico y cultural de gran valor. La iglesia de Sta. María la Antigua —levantada sobre el edificio inicial que fundó el conde de Ansúrez—, de las Angustias —en cuyo interior se halla la Virgen de los Cuchillos—, de S. Martín, de Santiago y de S. Miguel, son ejemplos del arte religioso.
Junto a ellas cabe señalar el monasterio de S. Benito, el convento de Porta-Coeli, el de S. Juan de Letrán y el de los Agustinos Filipinos, en cuyo interior se encuenta el museo oriental, con importantes piezas de las culturas china y filipina.
Bonita es también la catedral. Proyectada por Juan de Herrera, el arquitecto de El Escorial, nunca se terminó. Si bien la parte inferior de la fachada principal corresponde a la concepción de Herrera, la superior cuenta con elementos barrocos característicos de Churriguera. Desde la catedral se puede trasladar a la pza. de S. Pablo, de la cual destaca la fachada de la iglesia de estilo isabelino, así como la fachada del Colegio de San Gregorio. En este edificio encontramos el Museo Nacional de Escultura, uno de los más interesantes de España.
Otros puntos de interés: Las afueras de la capital concentran las más variadas y célebres localidades. Destaca Medina del Campo, una bella ciudad con más de 2.000 años de historia. Su época de esplendor se desarrolló durante el reinado de los Reyes Católicos, momento en que sus ferias y mercados fueron los más florecientes de Europa. Entre sus monumentos destaca el castillo de la Mota, las iglesias de Santiago y Sta. María la Real, la colegiata de S. Antolín, el convento de la Magdalena y el palacio de las Dueñas. Bonita es también la localidad de Medina de Rioseco, así como la de Villa de Olmedo —ciudad fundada a tenor de la leyenda a la sombra de un olmo—. En Peñafiel podrá visitar la pza. del Coso, y en Simancas, el Archivo Histórico Nacional.
Finalmente, conozca la Villa de Tordesillas, famosa al fijar su residencia los reyes castellanos. En 1494 se escogió para la firma del Tratado de Tordesillas, que dividía las tierras descubiertas entre España y Portugal.