Tierra del Quijote y de vino

Tierra del Quijote y de vino

El vino es uno de los principales protagonistas de la provincia de Ciudad Real, con denominaciones de origen como la de Valdepeñas y paisajes poblados de viñedos, uvas y tractores agrícolas en la época de vendimia. Una tierra a la que el Ingenioso Hidalgo dio fama y que hoy la sigue cultivando con bodegas y molinos que atraen a los amantes del turismo de interior.

El turismo enológico gana cada vez más protagonismo en la tierra del Quijote. En la imagen, bodegas Montalvo-Wilmot, en Argamasilla de Alba. (Foto © IPT).

Por el número de hectáreas de viñedo cultivadas, Castilla-La Mancha es la zona vitivinícola más extensa del mundo y en esta ruta saborearemos algunos de los vinos de la tierra, conociendo la tradición que los rodea. Partiendo de la capital del vino en la provincia, Valdepeñas, proponemos recorrer, antes de que el calor veraniego apriete excesivamente, algunos puntos de la provincia con bodegas que se pueden visitar.

LA «MUY HEROICA»

En el corazón de La Mancha , en el camino que une Madrid con Andalucía, la localidad de Valdepeñas, con títulos de «Muy Heroica y Muy Leal e Invicta», es conocida por su producción de vino y por sus fiestas en honor al fruto de la vid, que se celebran a primeros de septiembre, coincidiendo con el inicio de la vendimia.

Podemos aparcar la autocaravana o el vehículo en la avenida del Vino, llena de tinajas, y caminar por la avenida Gregorio Prieto, donde se encuentra el molino de viento más grande del mundo, fruto de los esfuerzos que este pintor dedicó para preservar los molinos, tema principal en todas sus exposiciones. Seguiremos hacia el centro y llegaremos a la plaza de España, con sus fachadas de azul y blanco, y la parroquia de la Asunción, un bello edificio renacentista. De los tres museos con que cuenta Valdepeñas recomendamos visitar el dedicado al vino, en la calle Princesa, donde se puede conocer la historia y los aspectos culturales que rodean a esta bebida. Alberga una colección de botellas y aperos de labranza de las viñas y la reproducción de una bodega.

Saliendo de Valdepeñas por la CM-412 dirección Cózar, proponemos detenerse en el km 12,800 y visitar la finca Marisánchez, en cuyo centro se erige Bodegas Real, donde la familia Barroso elabora desde 1989 unos vinos muy personales que buscan ser reflejo de la Mancha.

En una visita guiada se puede pasear por los viñedos, vivir de cerca la bodega y respirar la vendimia. Además, si se desea, en los comedores se degusta una variada oferta gastronómica y distintos formatos de catas de vinos.

Vista del castillo de Peñarroya, en Argamasilla de Alba. (Foto © IPT).
EN UN LUGAR DE LA MANCHA

Volvemos a Valdepeñas para tomar la A-4 dirección norte y después la A-43, dirección Ciudad Real. En la salida 81 seguimos la CM 3115, que nos lleva a Argamasilla de Alba, nuestra siguiente parada y el lugar de cuyo nombre Cervantes no quiso acordarse en «El Quijote», que mantiene algunas referencias emblemáticas a la obra cervantina. Antes de llegar a la localidad, en el km 10,200, en la finca «Los Cerrillos», bajo la sombra del castillo de Peñarroya, la familia Montalvo Wilmot elabora sus vinos de tradición centenaria en una bodega que se puede visitar. Las más de 300 ha de superficie de la finca acogen los viñedos, un alojamiento rural, una quesería y la propia bodega. En la visita (que se puede hacer de lunes a domingo en grupos de dos a veinte personas y con cita previa) se hará una degustación de vino.

Aprovecharemos para acercarnos al mencionado castillo de Peñarroya, una magnífica edificación con entrada libre ubicada sobre una peña, desde donde se divisa el río Guadiana, que sirve de magnífica entrada al Parque Natural de Las Lagunas de Ruidera. Tiene humilladero, foso, un gran patio de armas, un aljibe medieval y una capilla policromada que alberga a la patrona de Argamasilla de Alba, Nuestra Señora de Peñarroya.

LAS LAGUNAS DE RUIDERA

Dejaremos a un lado el turismo enológico para visitar un hermoso enclave de naturaleza en estado puro: las Lagunas de Ruidera, en el propio término municipal de Argamasilla. Se trata de un parque natural formado por un complejo sistema lagunar de lagunas que se rebosan e inundan unas a otras formando cascadas y saltos. Un lugar de gran valor paisajístico, con diversidad de ambientes para descubrir y recorrer, con una gran riqueza biológica (especies animales y plantas, encinares y sabinares, sotos, arboledas de álamos, etc.)

CAMPO DE CRIPTANA

Volvemos a Argamasilla y tomaremos la N-310, pasando por Tomelloso, y después la CM-400. En la rotonda se toma la salida 2, en dirección CM-42 (Alcázar de San Juan-Toledo). En la salida 100 seguiremos por la CM-3105 hasta llegar a Campo de Criptana, enclave manchego por excelencia, con un auténtico museo al aire libre compuesto por 10 molinos de viento del siglo XVI en los que, según algunos investigadores cervantistas, se inspiró Miguel de Cervantes para crear la famosa aventura del capítulo VIII de «El Quijote». Hoy día, los molinos albergan en su interior diferentes exposiciones de diferente temática, y se pueden visitar.

En la localidad se ubica también una bodega que propone actividades de enoturismo para toda la familia: Castilblanque. Sus propietarios han sabido combinar una cuidada rehabilitación del edificio original, conservando los antiguos muros de piedra, la teja árabe y la madera de pino del interior con los últimos avances tecnológicos para elaborar unos vinos de gran calidad. La visita incluye un recorrido guiado en la bodega, para conocer sus instalaciones así como el proceso de elaboración desde la entrada de la uva hasta la salida del vino en su comercialización, acompañado de un aperitivo en su sala «La Trastienda».

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