Noruega, país de belleza natural

Noruega, país de belleza natural

Junto con su mujer y sus dos hijos, el gerente de Autocaravanas Hidalgo ha tenido la suerte de recorrer miles de kilómetros a lo largo y ancho de toda Europa, aprovechando al máximo su tiempo libre para disfrutar junto a su familia la pasión que profesa por el mundo del caravaning. Una de estas aventuras familiares tuvo lugar en el verano de 2008, en uno de los países con mayor riqueza natural de las que disfrutar desde la carretera: Noruega. Célebre por sus fiordos y glaciares, el país regala espléndidas panorámicas de las que contemplar sobre ruedas.

La autocaravana de los protagonistas del viaje, en uno de los hermosos parajes noruegos.

Beatriz Hidalgo

José Hidalgo, su esposa y su hijo posan al pie del Monolito, un bloque de granito de 17 m de altura esculpido con 121 figuras humanas desnudas y entrelazadas.

El viaje comienza en Oslo, capital del país y una de las ciudades más tranquilas y seguras de todas las visitadas, a pesar de los fatídicos atentados que tuvieron lugar durante julio de 2008. Allí disfrutamos de un agradable paseo por el centro de la ciudad, pese a la amenaza de lluvia, que acabó convirtiéndose en compañera de viaje durante nuestra travesía por tierras escandinavas. Sin embargo, el buen tiempo nos acompañó durante la visita al Parque de Vigeland, probablemente el parque más famoso de Noruega, situado en el interior de Frognerparken. A lo largo de 32 hectáreas se exhiben alrededor de 200 esculturas de Vigeland, escultor noruego del siglo XX, las cuales evocan momentos como el nacimiento, la infancia, la familia, la vejez o la muerte. La mayor atracción del parque es el Monolito, un bloque único de granito de 17 metros de altura esculpido con 121 figuras humanas desnudas y entrelazadas. Otra de las esculturas más conocidas del recinto es la de «El niño enojado», símbolo de la ciudad. Una gran variedad de flores y plantas completan y embellecen este peculiar parque.

DROBAK Y EL FIORDO DE GEIRANGER

Antes de partir hacia el norte en busca del fiordo de Geiranger, de los más famosos por su belleza, decidimos bajar unos kilóametros hacia el sur para visitar Drobak, una pequeña ciudad en cuyo centro se encuentra la Julehuset, conocida como la residencia de verano de Papa Noel y sus ayudantes. Se trata de uno de los pocos sitios en los que se pueden comprar adornos navideños durante el mes de agosto. Nos llamó la atención la señal de «Peligro: Santa Claus», símbolo de la ciudad, repartido por cada una de sus calles.

Pero, sin lugar a dudas, lo mejor del país está en sus paisajes. El fiordo de Geiranger es una de las bellezas naturales de visita obligada para todo aquel que tenga la oportunidad de visitar Noruega. Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 2005, el fiordo de Geiranger se localiza en la costa noroeste del país.

Decidimos pasar un par de días en uno de los campings situados en un pequeño poblado situado al final del fiordo, también llamado Geiranger, donde uno de los personajes propios de la mitología escandinava, un troll, nos dio la bienvenida. A pesar de su pequeña extensión, la ciudad de Geiranger cuenta con un importante puerto, punto de arribo de cruceros y trasatlánticos. Gracias al paseo en barco que hicimos sobre el fiordo, descubrimos sus bellezas, como la cascada de las Siete Hermanas, y a pesar de que una leve capa de lluvia no nos abandonó durante varios días, la experiencia vivida junto a la familia fue una de las mejores tenidas hasta ahora.

rumbo a bergen

Tras abandonar Geiranger pusimos rumbo desde la costa oesta hacia el sur. Nuestra próxima parada sería Bergen, la ciudad más grande de Noruega. Decir que nos quedamos maravillados al contemplar el Bryggen se queda corto. El Bryggen, también declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979, es el nombre que recibe un conjunto de casas de madera del siglo XVIII, fácilmente reconocible por los colores que decoran sus fachadas. Su nombre significa «muelle», y se encuentra a orillas de la bahía de Vagen, junto al puerto más importante del país y alrededor del cual se formó la ciudad. Aquí, los fines de semana tiene lugar el mercado al aire libre, principal área comercial de Bergen y una parada obligada» para el visitante.

Cascada de las Siete Hermanas, en el fiordo de Geiranger.

El Fikestorget o Mercado de Pescado ofrece la más amplia variedad de pescado, desde salmón o cangrejo hasta caviar o langostinos, pasando por nécoras, carne de ballena, centollos y caviar. Todos los productos se pueden probar antes de comprarlos. Componen el mercado, además, otros puestos de «souvenirs», artículos hechos a mano, frutas y flores, y hasta embutidos elaborados con carne de reno o ciervo. Nos llamó la atención que buena parte de los dependientes fueran estudiantes españoles que habían decidido quedarse en la ciudad durante el verano tras haber pasado un año en Bergen estudiando. Toda la ciudad puede verse desde el monte Floyen, uno de los siete montes sobre los que se asienta la ciudad y al que se accede en funicular.

ruta hacia el sur

Dejando atrás la magia de Bergen, seguimos nuestra ruta hacia el sur por la costa oeste del país, hasta llegar al Preikestolen, una formación rocosa en cuya cúspide pudimos disfrutar de un saliente desde el que divisar el Lysefjord, el fiordo de la Luz, senderos de montaña y otros lagos glaciares. Ni la caminata, que nos llevó algo más de cinco horas entre subida y bajada, ni el fuerte viento reinante una vez que estuvimos arriba, nos impidieron disfrutar de uno de los paisajes más increíbles que jamás hayamos contemplado, pues las vistas desde el saliente que asoma sobre el fiordo eran, simplemente, increíbles. Pudimos acceder al lugar en la autocaravana, pues al comienzo del sendero existe un aparcamiento amplio y seguro hasta el que acceden autobuses turísticos y todo tipo de vehículos.

Panorámica de Bergen.
José sobre la formación rocosa del Preikestolen con e
dejamos noruega, rumbo a suecia y dinamarca

El Preikestolen sería nuestra última parada en Noruega, pero no el fin de nuestras vacaciones. Desde el puerto de Kristiansand, la ciudad situada más al sur del país, salimos en ferry hasta Goteborg, en Suecia. No paramos de conducir hasta llegar a Copenhague, la capital danesa, donde pasamos unos días disfrutando de sus canales. El más importante de ellos, el Nyhavn, sobre el que dimos un agradable paseo en velero junto con otros turistas.

A ambos lados del canal se puede disfrutar de unas originales casas de colores, donde vivió el célebre escritor danés Hans Christian Andersen. Fue precisamente Andersen con uno de sus cuentos quien inspiró al escultor Edvard Eriksen para tallar «La Sirenita», una estatua de bronce situada en el parque Langeline, en la bahía del puerto de la ciudad, y que en la actualidad se ha convertido en el símbolo de la ciudad.

Casas de colores en el canal Nyhavn, en Copenhague
(Dinamarca), donde vivió Hans Christian Andersen.
… ¡y a casa!

El final de nuestro viaje se acercaba, y pusimos rumbo a Sevilla no sin antes pasar un cálido fin de semana en las playas de Barcelona y, de paso, ver una vez más la celebérrima Sagrada Familia, inmersa —aún hoy día— en obras.

Nuestra última parada sería en la capital zaragozana, donde disfrutamos de la Expo Zaragoza (2008), dando «la vuelta al mundo» en cuestión de horas, la guinda a un viaje inolvidable.

Beatriz (autora de este relato) y su madre, Concha, ante la célebre
Camping en la zona

En Noruega existe una amplia red de campings con una gran variedad en cuanto a categorías y emplazamientos. Hay zonas de camping en los bosques, la costa, en las montañas y cerca de ciudades y pueblos. La mayoría de estas zonas están abiertas en temporada alta; si viajan en otras fechas es recomendable consultar antes la disponibilidad.

La acampada libre está permitida pero muy vigilada, siendo aconsejable dirigirse a las oficinas de turismo locales para conocer las reglas específicas de cada municipio.

 

Para más información:

• Club Noruego de Caravanas (post@nocc.no)

y Guía de Camping (www.camping.no).

• Guía de Áreas de Servicio para Autocaravanas

(España y Europa), de Peldaño.

 

 

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