Huelva: de Isla Cristina a Doñana

Huelva: de Isla Cristina a Doñana

Playas, dunas y marismas, protagonistas de esta ruta onubense. © Doñanareservas.
Playas, dunas y marismas, protagonistas de esta ruta onubense. © Doñanareservas.

Disrfutar de extensas playas de fina arena, degustar gambas y mariscos al borde del mar y sumergirse después en un entorno natural único, con dunas, marismas y una rica avifauna son algunas de las inolvidables experiencias que el autocaravanista vivirá en una ruta de apenas 200 km que nos lleva a disfrutar de bellos y variados ecosistemas en la zona más occidental de Andalucía.

Comenzamos nuestra ruta en la localidad de Isla Cristina, en la zona más occidental de la provincia de Huelva, que ofrece cuatro bellas playas enmarcadas por hileras de pinos y eucaliptos. Para el autocaravanista que desee olvidar el alboroto de los enclaves muy turísticos, recomendamos pasar un día de sol y agua en la playa Punta del Caimán (se encuentra en una zona a la que sólo se puede acceder a través de un puente flotante). Y tras el día de playa, nada mejor que un reposado paseo nocturno por las preciosas travesías costeras de Isla Cristina e Isla Canela, donde podemos degustar mariscos y pescados frescos.

Marismas de Isla Cristina

La observación de aves migratorias, a su paso por Huelva, resulta un espectáculo. © Doñanareservas
La observación de aves migratorias, a su paso por Huelva, resulta un espectáculo. © Doñanareservas

Otra visita obligada en la zona es el espectáculo de la diversidad ornitológica que se produce en el paraje de las marismas de Isla Cristina, zona en la que anida  una amplia variedad de especies de aves. Estamos en un extenso complejo de marismas mareales que incluye caños, brazos, esteros, canales y llanuras fangosas.

 © Doñanareservas
© Doñanareservas

En bicicleta, a pie o a caballo se pueden recorrer los senderos que discurren por estos entornos, y si se prefiere el paseo en barco por la ría del Carreras es posible llegar a todos los puntos de este paraje natural.

Huelva, puerta al Atlántico

A unos 60 km de nuestro punto de partida llegaremos a la ciudad de Huelva. Es una de las capitales menos conocidas de Andalucía, aunque es una ciudad muy abierta y que mantiene huellas del paso de numerosas civilizaciones en el patrimonio arqueológico e industrial de la ciudad: desde fenicios, griegos, cartagineses, romanos y musulmanes hasta llegar a la presencia de ingleses a finales del S. XIX.

Aunque la visita cultural a la ciudad siempre resulta interesante, como el motivo de nuestra ruta es, fundamentalmente, disfrutar de los parajes naturales de la zona, aconsejamos acercarse al paraje natural Natural Marismas del Odiel, un humedal que comprende las marismas mareales más importantes de la Península Ibérica y es zona de paso obligada para miles de aves migratorias en su ruta de Europa a África. Para disfrutar de este paraíso para las aves hay recorridos ornitológicos privados conducidos por un guía especializado profesional.

Para llegar hasta aquí, desde la autovía Huelva-Punta Umbría A-497, en el km 3, se toma la salida que indica Paraje Natural Marismas de Odiel y que nos lleva a la carretera del Dique Juan Carlos I. Continuando por ella y, junto al área recreativa Calatilla, está el centro de visitantes Anastasio Senra, un edificio en el que se muestran los distintos ecosistemas que dan forma al paraje.

Doñana, dunas vivas

Foto 3 b
Nuestra siguiente parada será el Parque Nacional de Doñana, la mayor reserva biológica de España, con más de 50.000 ha repartidas entre los municipios de Almonte , Hinojos, Aznalcazar y La Puebla del Rio.

Bosques,marismas y dunas vivas acogen y muestran una impresionante variedad de especies, siendo algunas de ellas muy difícil de observar en otros lugares, como el lince o el águila ibérico. Es también parada obligatoria de miles de aves migratorias que cruzan anualmente el estrecho de Gibraltar: flamencos, cigüeñas negras, milanos, águilas imperiales…

La visita a Doñana puede ser tan larga y tan variada como se nos antoje, y se puede hacer tanto por su zona norte como por la parte sur. Si elegimos la vertiente sur, nos desplazaremos hasta el parque dunar de Matalascañas, situado junto a la localidad del mismo nombre donde, de este a oeste y paralela a la playa, se eleva una gran duna fósil que se extiende hasta Mazagón. El parque dunar es un mosaico de colores y formas en el que domina el verde del pino, y conserva vestigios de la vegetación mediterránea costera que era propia de la zona (sabinas y enebros, fundamentalmente), paraíso de insectos (sobre todo escarabajos), reptiles (lagartija colirroja y colilarga) y aves (urracas, currucas, rabilargos, jilgueros, verdecillos, etc….), además de conejos, zorros y alguna tejonera.

En esta zona recomendamos escoger alguna de las visitas guiadas, como los paseos y rutas ecuestres, aptos para todos los públicos y edades.

Rutas a caballo por las playas de Matalascañas, una agradable manera de visitar dunas y acantilados.© Doñanareservas.
Rutas a caballo por las playas de Matalascañas, una agradable manera de visitar dunas y acantilados.© Doñanareservas.

Estamos, además, en una de las costas vírgenes más amplias de Europa, con unos 35 km entre Matalascañas y la desembocadura del Guadalquivir, por lo que los amantes de la playa pueden disfrutar de extensos arenales bien equipados para disfrutar en familia en la zona más próxima a Matalascañas, que se van desertizando a medida que se adentran en el parque nacional.

Hasta El Rocío

Vista de la aldea del Rocio.
Vista de la aldea del Rocio.

Si elegimos la visita a la parte norte, nos desplazaremos hasta la Aldea del Rocío, en el municipio de Almonte (desde Huelva se llega tomando la A-49 y luego la salida 50 dirección a la carretera autonómica A-483 y si vamos desde Matalascañas está a unos 15 km). Los recorridos guiados por esta zona norte se suelen hacer en todoterreno, visitando dos de los ecosistemas más importantes de Doñana: el bosque y la marisma, disfrutando de magníficos paisajes y (según el día, teniendo en cuenta que los animales están en libertad) distintas especies de mamíferos (ciervos, gamos, linces, zorros, etc.). Las visitas guiadas suelen durar unas cuatro horas, con parada en el centro de visitantes José Antonio Valverde, y se suministra material óptico (prismáticos y telescopio) y de campo.

Pero, además, si estamos en el Rocío, seamos creyentes o no, no podemos dejar de ver la ermita de la Blanca Paloma, en la carretera que une Almonte con Matalascañas, de un cierto aire colonial, uno de los mayores epicentros de devoción mariana del mundo y famosa internacionalmente por la celebración anual de la Romería de la Virgen del Rocío.

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Doñana es el habitat de numerosas especies entre las que podemos encontrar el lince iberico.© Doñanareservas.

Podemos finalizar la ruta en la localidad de Hinojos, que alberga el centro de Interpretación de Doñana Los Centenales, donde se informa sobre el parque y sus posibilidades de visita; una sala de audiovisuales, y una exposición sobre Doñana. También cuenta con una laguna artificial con vegetación natural repoblada con peces autóctonos.

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