La costa vasca, de Biarritz a Bilbao

La costa vasca, de Biarritz a Bilbao

HendayaRecorrer la vertiente atlántica de la costa francesa hasta llegar a Bilbao es una ruta cómoda, llena de pueblos pintorescos y asombrosos paisajes. En este viaje pasaremos por San Juan de Luz y Hendaya, para posteriormente adentrarnos en algunos de los pueblos más bonitos del País Vasco,Hondarribía, Mundaka y Lekeitio. Todo ello sin olvidarnos de las grandes capitales San Sebastián y Bilbao, nuestro último destino.

Los pueblos franceses

Comenzamos nuestra ruta en Biarritz, ciudad conocida por sus más de seis kilómetros de espléndidas playas de fina arena, y sus majestuosas mansiones y casas burguesas. Sus playas se caracterizan por la inmensa cantidad de algas marinas que aportan al agua grandes cantidades de yodo, muy beneficiosas para el organismo humano. Estas propiedades curativas son la razón de la popularidad de los balnearios y la talasoterapia en Biarritz. Es un destino muy atractivo tanto para surferos españoles como franceses, que se acercan a esta localidad verano tras verano en busca de la ola perfecta.

A 30km de Biarritz se encuentra San Juan de Luz, un típico pueblo de pescadores francés, que atrae numerosos turistas durante todo el verano. Para llegar podemos hacerlo por la autopista o por la D810, la carretera de la costa, por cualquiera de los dos caminos el tiempo aproximado del viaje es media hora. El casco viejo de esta localidad está formado por hermosas casas de estilo vasco. Muchos de los edificios datan del siglo XVII, época en la que San Juan de Luz era uno de los puertos pesqueros más importantes de Francia. A lo largo del paseo marítimo se pueden ver espectaculares casas y mansiones como el casino de la Pérgola. Y en la calle principal, la peatonal Rue Gambetta, se ubican numerosas tiendas y boutiques.

San Juan de Luz
CC Flickr: Loïc Lagarde

Continuando por la costa llegamos a Hendaya el último pueblo francés antes de adentrarnos en España. Su kilométrica playa de arena fina y los múltiples servicios turísticos ubicados en sus alrededores, han convertido a esta localidad en el destino preferido de vacaciones de muchos franceses y españoles. Además de la playa y el pueblo, Hendaya presume también del Castillo Abaddia situado a las afueras de la localidad, y de un paseo costero repleto de parques infantiles y espacios para hacer deporte al aire libre.

Llegada al País Vasco- Guipúzcoa

Solo la desembocadura del río Bidasoa separan la localidad francesa de Hendaya de su vecina española Hondarribia, cuna de la gastronomía vasca. En sus múltiples bares y restaurantes se podrán degustar desde los tradicionales pintxos a  exquisitos platos de alta cocina. El auge de esta escena culinaria se debe en parte a que grandes chefs, como los estrella Michelin Martin Berasategui o Pedro Subijana, han instalado en esta localidad sus famosos restaurantes. Fuera del plano gastronómico cabe destacar el casco antiguo, muy bien conservado y con la única muralla medieval de toda Guipúzcoa y las hermosas casas de estilo vasco con sus balcones pintados. En el barrio de la marina, donde se ubican la mayoría de bares de pintxos, la calle principal es peatonal está alineada con hermosas casa y árboles que ofrecen sombra en verano a las terrazas de los restaurantes.hondarribia

A unos 20 kilómetros se encuentra San Sebastián. Para llegar se puede coger la autopista o subir atravesando el Monte Jaizquibel, desde el que se apreciarán unas bonitas vistas de la escarpada costa vasca. La capital guipuzcoana presume de tener una de las playas de ciudad más bonitas de Europa, la playa de La Concha, rodeada por una ornamental balaustrada que se ha convertido en símbolo de la ciudad. San Sebastián es también famoso por sus pintxos y uno de los mejores lugares para tomarlos es sin duda la Parte Vieja. A los pies del monte Urgull, esta zona a parte de por sus incontables bares destaca por sus calles estrechas y peatonales, entre las que se encuentran bonitas iglesias y plazas.

donostia
CC Flickr: Harshil Shah

Nuestra siguiente parada es Zarauz, a tan solo 20km de la majestuosa Donostia. Este pintoresco pueblo costero destaca por sus espacios naturales: las dunas, entre el norte de la playa y el margen izquierdo de la ría de Iñurritza, el estuario y la marisma. Villas, y casas tradicionales salpican el centro del municipio, entre los edificios más representativos destaca s el Hotel Restaurante de Karlos Arguiñano. Su playa, una de las más extensas del País Vasco, con casi 3 kilómetros de largo, atrae sobre todo en época estival a centenares de surfistas. En septiembre, la localidad acoge el Campeonato Rip Curl Pro Zarautz, puntuable para el mundial de surf.

Continuando por la carretera llegamos a Mutriku, una hermosa villa pesquera cuyo casco histórico está declarado Conjunto Monumental.  Formada por estrechas calles adoquinadas que se entrelazan hasta llegar al puerto pesquero, encontramos Palacios y Casas Solariegas de gran interés arquitectónico. Hay que señalar también la importante industria conservera establecida en Mutriku; productos muy solicitados por su calidad son el bonito, las anchoillas, el atún o el sucedáneo de caviar. Mutriku forma parte del Geoparque de la Costa Vasca, con impresionantes acantilados en la zona litoral y los numerosos valles kársticos.

mutriku
CC Flickr: Guillén Pérez

Vizcaya

Dejamos atrás las hermosas villas de la costa guipúzcoana para adentrarnos en Vizcaya, más concretamente en Lekeitio, un pueblo de tradición pesquera muy vinculado al mar. Las calles del casco antiguo de Lekeitio nos ofrecen la oportunidad de disfrutar de un patrimonio artístico abundante, una de sus máximas representaciones es la Basílica de la Asunción de Santa María con su magnífico retablo gótico bañado en oro. Otros edificios arquitectónicos importantes que sorprenderán a los visitantes son los palacios de Uriarte, Oxangoiti, Uribarri y Abaroa.

El Museo Guggenheim

Sesenta kilómetros separan Lekeitio de Bilbao, el destino final de nuestra ruta y la ciudad más grande de todo el País Vasco. El Guggenheim es, sin duda, el principal atractivo de la ciudad. Diseñado por el arquitecto Frank Gehry, su estructura se ha convertido en una de las obras de arquitectura contemporánea más importantes del mundo. El casco viejo de la ciudad, comúnmente conocido como “las siete calles” en honor a las calles que formaban el poblado medieval original, está compuestos por callejuelas estrechas llenas de encanto y repletas de bares en los que degustar una variedad de pintxos casi infinita. Junto al puente que une el  Casco Viejo con el  Ensanche, cabe destacar el teatro más antiguo de Bilbao, el Teatro Arriaga de estilo neo-barroco. La visita puede concluir con un paseo por el barrio más cosmopolita y el centro de negocios de la ciudad el Ensanche, un buen lugar para realizar compras o comer ya que en esta zona se ubican multitud de restaurantes en los que se sirve desde la comida vasca más tradicional hasta las últimas tendencias de la nueva cocina.

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