Paisajes asturianos en autocaravana

Paisajes asturianos en autocaravana

Pintoresca vista de la ría del Eo, con Castropol al fondo. © Martín Marco.
Pintoresca vista de la ría del Eo, con Castropol al fondo. © Martín Marco.

Un paisaje en el que confluyen mar y montaña, con picos altos en la zona oriental que descienden hasta el mar en apenas 20 km, salpicado de ríos y senderos, con el verde como color predominante. Asturias es paisaje y paisanaje: una tierra que merece la pena descubrir caminando por sus sendas interiores o conociendo la zona costera, en cualquier época del año.

De oriente a occidente y del interior a la costa, Asturias brinda al autocaravanista una tierra en la que disfrutar de mar, montaña, gastronomía, cultura y experiencias únicas. Proponemos en esta ocasión una ruta de occidente a oriente para conocer rincones únicos que quedarán para siempre en la retina del visitante.

Aunque la región está atravesada por la autovía del Cantábrico, que permite recorrerla entera a ras de la costa en poco más de dos horas, el recorrido propuesto, tranquilo y pausado para disfrutar de sus abundantes puntos de interés, se hace a través de carreteras regionales.

El occidente asturiano

Iniciaremos el recorrido en el punto más occidental de la región, en la localidad de Vegadeo, al pie de la ría del Eo, desde donde conduciremos ppor la N-640 hasta la cercana villa marinera de Castropol (a unos 7 km), imponente atalaya sobre el Eo que conserva un magnífico casco histórico y tres fantásticas playas abiertas al mar Cantábrico en su término municipal: la de San Román, una cala de acceso rodado situada en la villa de Figueras, entre el astillero y el puente de los Santos (que comunica Asturias con Galicia) a la que sólo se puede acceder en bajamar y que goza de un espectacular entorno; la de Arnao, también en Figueras, con una zona recreativa al lado (y un amplio aparcamiento para dejar la autocaravana mientras damos un paseo o nos bañamos); y la de Peñarronda, en la localidad de Barres, considerada monumento natural e idónea para la práctica de surf, también con un muy buen aparcamiento.

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El castro de Coaña, declarado bien de interés cultural, en el occidente de Asturias. © José Suárez.

Seguimos por la carretera nacional y, a unos 30 km, antes de llegar a la villa de Navia, proponemos tomar la AS-12 en dirección a Boal para visitar el castro de Coaña. En este yacimiento se conservan 80 cabañas protegidas por una gruesa muralla y que organiza visitas guiadas. El segundo gran ejemplo de este tipo de asentamientos está en Mohías, a tres kilómetros de Navia por la N-634 (el yacimiento es de acceso libre, mientras que el de Coaña es de pago, pero merece la pena).

La tierra vaqueira

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A pocos kilómetro al oeste de Luarca se encuentra la impresionante y desconocida Reserva Natural de Barayo. © Juanjo Arroyo.

Una incursión en la tierra vaqueira merece, al menos, una jornada, en la que se recorrerán los kilómetros que conectan los municipios de Valdés y Tineo. La zona costera alberga bellas playas, como la Reserva Natural de Barayo, en el límite entre Navia y Luarca donde, detrás de la hermosa y extensa playa, hay un sistema dunar poblado de pinos, que protege a las marismas y al estuario de la erosión del mar. Merce la pena acercarse también a otros arenales de la zona, como la playa de Otur (atención, la bajada a la playa con la autocaravana es complicada en los meses de verano porque la carretera es estrecha y de doble sentido, y en algunos tramos es complicado el paso de dos vehículos), la de Cadavedo o La Riberona (a unos dos kilómetros del pueblo y a la que se llega desde una desviación de la N-632, atravesando el pueblo en dirección a la costa. Se puede acceder con la autocaravana hasta el borde mismo de la playa, ya que cuenta con una zona habilitada para el estacionamiento) o la amplia playa de Cueva, en la que desemboca el río Esva.

Pero antes de seguir volveremos a la villa marinera de Luarca, donde tomaremos la AS-219, en dirección a Pola de Allande, por la que se llega a las brañas, en la zona interior. A unos 22 km de Tineo, capital del concejo, en la parroquia de Naraval se encuentra el museo Vaqueiro de Asturias, que informa sobre la evolución, historia, costumbres, vida pastoril, trashumancia y hábitat, desde sus inicios hasta nuestros días, de los Vaqueiros de Alzada. Sus instalaciones se completan con cuatro rutas organizadas por las siete brañas de la zona, de las que el se puede obtener información en el museo.

Por tierras pixuetas

Vista nocturna del puerto de Cudillero. © Daniel Martín.
Vista nocturna del puerto de Cudillero. © Daniel Martín.

Volvemos a la zona costera y conducimos hasta la bella playa de El SIlencio, conocida como Gavieiru o Gavieiro, en Castañeras, a 16 kilómetros al oeste de Cudillero. Aparcaremos la autocaravana en una pequeña área habilitada para los vehículos y continuaremos caminando durante unos diez minutos por un camino de tierra con bonitas vistas. Estamos en una zona paradisíaca, donde el tiempo parece haberse detenido y la paz y el sonido de las gaviotas son protagonistas.

No podemos dejar de visitar la villa marinera de Cudillero, una de las más singulares de Asturias, llamada la «villa pixueta», un pintoresco pueblo de pescadores con un recoleto puerto, casas con las fachadas de colores que parecen colgadas de los acantilados y estrechas callejuelas que invitan a perderse para finalizar el paseo degustando un buen pescado en cualquiera de sus restaurantes (para eso, aconsejamos dejar la autocaravana al final del puerto, en una explanada habilitada como aparcamiento).

Si queremos hacer alguna ruta a pie, cerca de Cudillero, hacia el interior, en Cornellana (concejo de Salas) está la senda del Salmón, una ruta llana de 11 km, que conecta Cornellana con Bárcena, y también desde Cornellana se puede caminar hasta el puente de Quinzanas, en un recorrido de 14 kilómetros (ida y vuelta).

Siguiendo por rutas interiores, a una media hora por las carreteras N-634 y AS-225 se encuentra Malleza, como «La pequeña Habana» pues a principios del siglo XX era lugar de veraneo de la burguesía indiana y su arquitectura así lo demuestra su arqitectura, con casas coloniales y grandes hórreos.

Asturias central

Bellos paisajes de montaña y arquitectura tradicional en la zona central de Asturias.
Bellos paisajes de montaña y arquitectura tradicional en la zona central de Asturias.

Seguiremos ruta hasta la capital del Principado, Oviedo, desde donde se contempla el paisaje protegido de la Sierra del Aramo, frontera verde por el sur de la zona central asturiana, en cuyo horizonte sobresalen tres picos por encima de los 1.500 m: El Gamoniteiru, La Gamonal y El Barriscal.

Una interesante excursión es la mítica subida a El Angliru, a donde podemos llegar con la autocaravana por la N-630, en dirección a Mieres, y después por la AS-231, en dirección a Riosa, un buen punto de partida para organizar rutas a pie.

Si queremos recorrer algún kilómetro más y ver más montaña podemos acercarnos a una de las dos estaciones de esquí asturianas, Valgrande-Pajares (a 60 km de Oviedo) o Fuentes de Invierno (a 65 km). En invierno se puede disfrutar de la nieve, y el resto del año disfrutar de los paseos por la montaña.

Volvemos a Oviedo en busca, de nuevo, de la zona litoral. En menos de media hora por la A 66 (a unos 40 km de Oviedo) llegamos a Luanco, en el concejo de Gozón, villa marinera con un bonito casco histórico de origen medieval en el que también hay palacetes del s. XVIII y construcciones modernistas, y con hermosas playas bañadas por el mar Cantábrico. Vale la pena acercarse hasta el puerto pesquero y recorrer el paseo marítimo, tomando un aperitivo o probando el rico bonito de la zona en las tascas de los alrededores.

Sin salir del concejo de Gozón, podemos acercarnos al faro de San Juan de Nieva, que emerge en el acceso a la ría de Avilés, a escasos kilómetros de la bella playa de Xagó, y tiene una vista privilegiada de El Espartal y de los acantilados.

La zona oriental

Vista de la marinera localidad de Lastres, en el concejo de Colunga. © Paco Currás.
Vista de la marinera localidad de Lastres, en el concejo de Colunga. © Paco Currás.

Mar y montaña conviven también en Colunga y Piloña, dos municipios que representan casi la puerta al Oriente. En Colunga hay playas como La Griega, conocida por una ruta de huellas fosilizadas de dinosaurio o La Isla. El acceso a la playa de La Griega se hace por la carretera AS-257, que une la bella Lastres con Colunga, muy cerca del desvío al Museo del Jurásico de Asturias (MUJA) que también podemos ver. Podemos aparcar la autocaravana y seguir a pie el camino señalizado que lleva a la zona más oriental del yacimiento jurásico, al final del cuál hay un pequeño mirador.

A poca distancia, en la desembocadura del río Espasa, que divide los concejos de Caravia y Colunga, está la playa de La Espasa, un paraíso para los senderistas, surfistas y aficionados al vuelo de cometas.

Desde el litoral se puede acceder al interior a través de la carretera de montaña AS-258, que desemboca muy cerca de Infiesto, capital de Piloña. A mitad de camino también se puede coger un trazado diferente, por la AS-358 que cruza la Sierra del Sueve y Borines para acabar cerca de Villamayor.

En Infiesto podemos visitar la iglesia de San Antonio o la Casa del Tiempo, y a sólo un kilómetro por la AS-254, el santuario de la Virgen de la Cueva.

Si preferimos adentrarnos en la montaña, una buena opción es el área recreativa de La Pesanca, situada entre bosques y de la que parten varias rutas. A este espacio natural se accede por la carretera PL-4, una vía local que conecta con la N-634, a pocos kilómetros de la capital. La ruta, que sigue el curso del río Infierno, se adentra en la Reserva de la Biosfera de Redes.

Desde Piloña hacia el oriente, hay otra impresionante zona de montaña por descubrir, la que conservan Ponga y su Parque Natural, con una horquilla de altitudes que va de los 300 m sobre el nivel del mar a los 2.100. Una de las rutas recomendadas es la del bosque de Peloño, una senda de casi 25 km que cruza un territorio declarado Reserva Natural Parcial, y que tiene entre sus elementos más atractivos un gran hayedo. A solo una hora de Ponga (54 km), el Cantábrico penetra en Ribadesella a través de su ría. Un paseo por la playa de Santa María y por el puerto hasta la ermita de la Guía nos reconciliará de nuevo con el mar.

La costa de llanes

Bufones de Santiuste, en la parte más oriental de la rasa de Llanes, una vez pasada la localidad de Buelna y a poca distancia de la Playa de la Franca.
Bufones de Santiuste, en la parte más oriental de la rasa de Llanes, una vez pasada la localidad de Buelna y a poca distancia de la Playa de la Franca.

El último tramo de la ruta nos llevará a la costa de Llanes, salpicada por «bufones» (cavidades excavadas en la roca por el mar, que emerge a la superficie mediante grietas, como chimeneas por los que en días de marejada asoma incluso el vapor de agua) como los de Arenillas (a un kilómetro de Puertas de Vidiago), Santiuste (en las inmediaciones de Buelna) y Guadamía. La ruta continúa rumbo a Bustio, el último puerto pesquero asturiano, ya casi en el límite con Cantabria, para tomar la carretera N-621 hacia Peñamellera Baja.

Entre las recomendaciones de la zona está la sauceda de Buelles, un bosque que bordea el Cares entre El Mazo, Narganes y Buelles. Los amantes de la bicicleta de montaña tienen una oportunidad única de disfrutar con el itinerario entre Mier y La Molinuca, mientras que los que prefieran finalizar el itinerario con una actividad más pausada, pueden visitar el Aula de la Miel, en Alles, un centro de difusión apícola.

 

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