Campings en Pontevedra
Pontevedra. Separada al sur de Portugal por el río Miño y rodeada por las tres restantes provincias de su comunidad, su salida al Atlántico es espectacular. La costa de Pontevedra es quizá la más recortada y hermosa de toda España. Las pronunciadas rías dan auténtico carácter a esta zona de Galicia. La ciudad se asienta sobre la ría del mismo nombre. De su grandeza pasada, conserva un barrio histórico donde se encuentran los más prestigiosos monumentos, como la catedral de Sta. María la Mayor, al oeste, y la iglesia de S. Francisco y el alto ábside de la Peregrina, al sur. La catedral, de estilo plateresco (s. xvi), destaca por su fachada occidental esculpida a modo de retablo. Detrás de los Jardines Vicenti están las ruinas de Sto. Domingo, ocupadas por un museo lapidario. La barroca iglesia de la Peregrina domina la pequeña plaza florida de la Herrería.
Vigo. Situada en la costa, en la ría del mismo nombre, es uno de los grandes centros industriales y comerciales de España. Consecuencia de su dinamismo es la amplitud de perspectivas culturales, paisajísticas, urbanas y de ocio que esta ciudad ofrece a sus visitantes.
Al recorrer Vigo se puede gozar del románico en las iglesias de Bembrive, Coruxo o Castrelos; del clásico y del neoclásico en su catedral; del barroco en sus fachadas y, como contraste, también del modernismo arquitectónico en su Plaza Mayor, por ejemplo. Símbolos de esta ciudad son los curiosos monumentos elevados como «Caballos», en la pza. de España, y el «Sireno», en la Puerta del Sol.
Vigo sabe conjugar su juventud constante con los bellos recuerdos de su historia urbana.
Otros puntos de interés: Muy cerca de Vigo, las bellísimas islas Cíes. Al sur de la primera población de la provincia (Vigo) se encuentra Bayona la Real, el pueblo que supo la nueva del descubrimiento antes que nadie y uno de los lugares que, junto con Cambados, al norte, más atrae a los turistas sedientos de buenas playas en la época de estío. Interesante es, también, La Toja (junto a El Grove) pasando la ría de Pontevedra hacia el norte, la llamada isla de «la salud y el bienestar». Hacia el interior, limitando con Lugo, en la comarca del Deza, podemos encontrar lugares tan pintorescos como Golada y Villa de Cruces. La costa pontevedresa, desde La Guardia a Villagarcía de Arosa, con sus incomparables Rías Bajas, no tiene desperdicio: paisajes, monumentos, playas, gastronomía... componen una perfecta simbiosis que es «obligado» descubrir.