INFORMACIÓN TURÍSTICA: HUESCAHuesca. Ciudad histórica situada en la ladera de una colina. Allí se estableció la corona de Aragón tras reconquistarla al Islam (1096-1118). En la actualidad conserva numerosos monumentos que le dieron esplendor.
Puede iniciarse la visita por su catedral gótica (ss. xiii-xvi), erigida casi en lo más alto de la Ciudad Vieja, en el antiguo emplazamiento de la mezquita musulmana. Enfrente puede contemplarse la hermosa fachada renacentista de la Casa Consistorial y, algo más arriba, el Museo Provincial. En el barrio oeste de la Ciudad Vieja destacan la iglesia del monasterio de S. Pedro el Viejo (s. xi) y el altar de la iglesia de S. Lorenzo (s. xvii).
Otros puntos de interés: Existen múltiples rutas y caminos que permiten adentrarse en el impresionante Pirineo aragonés. Si elegimos desde la capital, desplazarnos al norte, hacia el valle de Tena —por el que fluye el río Gállego y que se alarga hasta la frontera francesa— se pasa el collado de Monrepós (1.260 m, con magníficas vistas) y alcanzamos Biescas, a 850 m sobre el nivel del mar y donde se juntan los caminos que llevan desde Jaca a Ordesa y del valle de Tena al Serrablo y Huesca. Cerca, en el valle del Ara, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Y al norte, entre profundas gargantas y circos glaciares, las estaciones de esquí de Formigal, Panticosa y los pueblos típicos de Sallent de Gállego, Tramacastilla, Búbal...
Visita ineludible es Jaca (820 m), primera capital del reino de Aragón, con sus múltiples monumentos, entre los que destaca la catedral (ss. xi-xii). Es centro de excursiones y paseos por la montaña.
Sabiñánigo (800 m), antigua capital del Serralbo, presenta un singular patrimonio de iglesias románicas y es un buen punto de partida para realizar excursiones por el valle del Gállego.
Todo el Pirineo aragonés encierra una inimaginable belleza natural y merece ser visitado con profusión.