«Había una clara discriminación del vehículo autocaravana en nuestro país con respecto a la legislación de tráfico europea al limitar una velocidad diferente (90 km/h) a la genérica que tienen vehículos de la misma talla. En las reuniones que hemos tenido con el Ministerio de Interior y la DGT nos plantearon que estaban trabajando en ello para adaptar a las características de ese vehículo el derecho que le correspondía para viajar a una velocidad igual que la de otros con las mismas características.»
«El segundo punto es la complejidad de todas las variantes, de implicados que pueden participar en el apoyo a esta actividad. Se creyó conveniente crear un grupo de trabajo específico como ya existen otros para otro tipo de vehículos en el Consejo Superior de Tráfico. Este grupo se encargaría de analizar toda esa complejidad que rodea a la actividad autocaravanista, donde tenemos la suerte de que el Consejo Superior está formado por miembros de los Ministerios de Interior, Fomento, Medio Ambiente y, sobre todo, de los colectivos o asociaciones que tengan relación con el tipo de vehículo del que se va a ocupar este grupo de trabajo, con lo cual era el foro idóneo para tratar toda la problemática y situación de partida en nuestro país para el desarrollo del autocaravanismo.»
«Quisimos extraer la importancia del aspecto medioambiental, que también tratará ese grupo de trabajo; pero queríamos que el Ministerio de Medio Ambiente fuera consciente de la especificidad de este vehículo en cuanto a residuos con elementos tóxicos como el formol, que en la actualidad no se están gestionando porque los usuarios se ven obligados a contaminar sin quererlo (no hay sitios ni regulación específica para este tipo de residuos). Ese tercer punto era necesario para que el Gobierno, en colaboración con las Administraciones autonómicas y locales, conviniera en definir el tipo de normativa que podría aplicarse a este hecho medioambiental.»
«El cuarto punto hace referencia a la necesidad de desarrollo de infraestructuras en nuestro país. Fomento estaba de acuerdo en la necesidad de incorporar en las futuras áreas de servicio, siempre que fuera viable, puntos ecológicos y una estación de servicio para este vehículo. Era necesario hacer una llamada de atención sobre la actual situación, comparativa con el resto de Europa, en la que España se sitúa bastante atrás en cuanto al desarrollo de la actividad autocaravanista, tanto para los usuarios españoles como para los visitantes de otros países europeos donde ya se desarrolla de una forma más normalizada.»