Slow travel en una casa rodante

Slow travel en una casa rodante

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Bárcena Mayor, CC Flickr: Henar Lanchas

Viajar en caravana o autocaravana aporta una libertad que otro tipo de turismo no permite. Este tipo de vacaciones ofrecen al viajero la posibilidad de imporivisar rutas y adaptarlas a las necesidades y apetencias de cada momento. Todo esto está muy ligado a la filosofía slow, que aplicada a los viajes significa, fundamentalmente, disfrutar y conocer lugares sin prisa a nuestro ritmo, disfrutando de los paisajes, las ciudades, la cultura y la gastronomía local. Sin salir de España encontramos muchos destinos para practicar esta filosofiá de viaje y de vida, disfrutar de los pequeños placeres que nos brinda cada destino y desconectar de la rutina.

Fuera de temporada

Caños de Meca
Caños de Meca, cc Flickr: CPGXK

Aunque los destinos de costa suelen destacar por estar más masificados, fuera de temporada son el lugar ideal para descansar y respirar aire puro. Eso es lo que pasa en Caños de Meca, Andalucía, un pequeño núcleo urbano perteneciente a Barbate repleto de casas blancas y sin grandes edificaciones ni excesivos recursos turísticos. El lugar idóneo para pasear junto al mar y disfrutar de una buena comida marinera. Pero, si por algo destaca Caños de Meca es por sus playas, perfectas para pasear en invierno y primavera, respirar aire puro o sentarse a leer un libro.

Cambiamos de tercio y nos dirigimos al norte, más concretamente a Galicia, donde encontramos otro pueblo pesquero que durante el verano se colma de turistas pero que en invierno puede ser el lugar perfecto para apagar el móvil y perderse durante unos días. Hablamos de Combarro una villa caracterizada por sus órreos, sus cruceros y sus calles empedradas, el destino perfecto para probar la suculenta gastronomía gallega.

Donde el tiempo parece haberse detenido

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Calatañazor, CC Flickr: M.Peinado

Si eres de los que prefieres acurrucarte con una manta en tu caravana, comer castañas asadas o dar paseos por la naturaleza, te proponemos tres destinos de interior en los que desconectar del mundo. El primero de ellos es Bárcena Mayor, un pintoresco pueblo de Cantabria situado en el interior de la reserva natural del Saja. Sus casas tradicionales, la mayoría de época Fernandina, destacan por estar hechas de mampostería y tener dos pisos. Un viaje en el tiempo para disfrutar del silencio y las tradiciones.

Nos vamos a Extremadura para adentrarnos en el Parque Nacional de Monfragüe un destino para los amantes de la naturaleza, el silencio, la buena gastronomía y las estrellas. Monfragüe ha sido declarado “Reserva Starlight”, una certificación que distingue aquellos destinos que aúnan ciencia y turismo para disfrutar del firmamento y sus constelaciones. No hace falta ser ningún experto para disfrutar de este maravilloso lugar, basta con tener unos prismáticos y tumbarse para contemplar la inmensidad del universo, aunque si se prefiere hay un observatorio astronómico que gestiona directamente el Ayuntamiento de Torrejón el Rubio y se ha formado a un grupo de vecinos para que hagan de  guías turísticos especializados en la astronomía, una experiencia muy en línea con la filosofía slow.

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Monfragüe, cc Flickr: Starry Earth

Y por último nos vamos a Soria, a un pueblo que parece haberse detenido en el tiempo, Calatañazor. Una pequeña villa medieval muy próxima a la Reserva Natural Sabinar de Calatañazor y al monumento natural de la Fuentona. Paseando por sus calles empedradas descubriremos casas tradicionales, una muralla medieval y hasta restos de un castillo. El entorno ideal para desconectar de la rutina, pasear sin prisa y degustar la gastonomía tradicional de Soria.

 

 

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